miércoles, julio 11

El otro día estaba jugando a las cartas y dije que merecía ganar, ya que no tenía ni salud ni dinero ni amor. 

Y me he dado cuenta que tengo algo mejor, suerte, de alguna manera,
No estoy enferma, o en realidad si lo estoy, pero no es irreversible, se puede recordar en el pasado como una terrible pesadilla, siempre que tengas el valor de enfrentarlo, que aquí nadie regala nada, pero no me va a llevar a la tumba. 

Es verdad, no tengo un yate, ni una mansión, ni puedo hacerme con todo lo que quiera en todo momento, pero tengo una casa, un coche, un ordenador, no me falta nada que no cubra mis necesidades, me dan caprichos de vez en cuando, y yo también me los doy; me estoy quejando de haber ahorrado y que ahora se hundan mis planes veraniegos, cuando hay mucha gente que vive de caridad y no sabe lo que significan planes veraniegos y cuando el mundo es tan injusto y desigual. 

Y ¿amor? ¿Qué es amor? Tengo a mi alrededor dos personas que pasan por todo lo que haya que pasar para que yo esté bien, sufren conmigo, luchan y de vez en cuando triunfan conmigo, tengo un pispajo que siempre me dice que no me buscaban y que él era el deseado, pero que a mis 21 años me sigue llevando a la cama cuando me quedo dormida en el sofá. Y al resto de mi familia que siempre me pone un brazo en el hombro o una sonrisa cuando me ven mal, sin preguntar, porque ya saben qué hay. Tengo amigos, de los buenos y de los menos importantes, que se preocupan de cómo estoy y los mejores hacen lo posible por mejorar todo lo que pueden ese estado; son personas con las que me río, lloro, discuto, me abrazo y cien mil cosas más; ellos también me meten en la cama cuando no me tengo en pie, y aguantan mis pataletas. 


Todo podría ser mejor, podría irse este trastorno infernal, podría tener dinero para conseguir todo lo material que me hiciera feliz, podría tener una familia que nunca hubiera tenido ningún problema y siempre estuvieran felices y que todo fuera bien, podría tener al amor de mi vida, más y mejores amigos... pero aunque ahora viva en una nube gris, siempre he sabido que vuelo por un cielo azul. 

Y no voy a justificar el texto, y le voy a poner espacios, ni siquiera una letra común, quizá hasta ponga verano con b, y seguiré adelante. Porque no quiero vivir siempre justificada, times new roman 12, a espacio simple y con una ortografía perfecta. Ya sé que soy así, pero para eso queremos cambiar y por ser así he cometido los mayores errores de mi vida, por tratar de ser perfecta para quienes ya me querían imperfecta, por intentar controlar las cosas más incontrolables, por basar la seguridad que no tengo en ser un texto bien escrito, al que todos pondrían un 10, pero no he podido y se me ha ido de las manos, soy un texto que por ponerse tantas enciclopedias encima, acaba derramando la tinta en el folio, lo mancha de maquillaje o le arruga una esquina, y se alguna manera aparecen lápices de colores que ayudan a que ese folio tenga mejor aspecto. Es una lección de vida, una mala racha no quiere decir ser una desgraciada, Tengo suerte. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario