jueves, enero 31

Warning Sign

Señales. ¿qué son señales? Son aquellos detalles que nos llaman la atención y a los que atribuimos un significado, o creemos que nos quieren indicar algo. ¿Alguna vez os habéis comprado un perro? De repente ves perros en todas partes, ¿has llevado muletas? de repente todo el mundo anda demasiado bien y cuando las dejas de llevar solo ves personas con muletas.

Con las señales pasa lo mismo, la mayoría son cosas que pasan a diario, que ves, lees o escuchas sin darles mayor importancia, pero cuando tu vida se vuelve un poco inestable y quieres poner las cosas en su sitio, quedarte con algunas, desechar otras, siempre ves señales. Y lo peor, es que inconscientemente tú diriges esas señales, porque tú las interpretas. Tú lees una frase y piensas en eso que te tiene desconcertada, ves una serie, y de repente, al protagonista le pasa lo mismo que a ti. Tú sabes la verdad, en algún sitio sabes la verdad, pero no eres capaz de aceptarla y te haces creer que algo ha saltado la chispa para que te dieras cuenta. No es verdad. Las cosas solo las veremos cuando las queramos ver, no hay detonantes.

¿El problema? Que cuando tú admites que no son señales, sino la realidad, te das cuenta que vives en un mundo lleno de gente, y ellos tienes sus realidades, las niegan, tratan de hacer lo que piensan que quieren, y ven señales para ello, pero la realidad ahí está.

¿Lo peor? Que tú te das cuenta de que tus señales eran tu cerebro engañándote, y que tu realidad o lo que tu realmente quieres es distinto y entonces sabes qué es o que no es, pero las circunstancias hacen que las personas que están envueltas en esos deseos, por mucho que quieran ser partícipes de tus caprichos,  siguiéndose de señales sobre lo que creen saber, y lo que creen querer, realmente, en algún momento se darán cuenta de que se han forzado, de que las han inventado, o malinterpretado. Y entonces es cuando ver la realidad no te sirve más que para aprender a frustrarte, porque no puedes tener lo que quieres o hacer desaparecer lo que no quieres, por mucho que emplees tu tiempo en quitarle importancia. Las cosas a veces son buenas y otras no. No engañes a nadie, pero peor es engañarte a ti mismo.
Si leyendo esto has pensado en algo de tu vida, no dudes, está ahí, por mucho que lo quieras tapar con estúpidas señales que te enseñan el camino. Si has pensado, esto es lo que estoy haciendo yo con esto otro, quizá por suerte o por desgracia hayas visto la realidad, eso que brillaba te tapaba lo que no quieres aceptar.

Y como muestra, despertarte una mañana leyendo un mensaje privado que dice esto.
Cuando te encuentres ante dos opciones, y tengas que elegir, simplemente lanza una moneda al aire. Es un truco que siempre funciona, y no solo porque por fuerza te saca de dudas, sino porque en ese breve momento en que la moneda está en el aire...de repente sabes que cara quieres que salga. 

Entonces las señales de seguridad se convierten en señales de peligro y te das cuenta que es inevitable pasarlo mal.


martes, enero 15

El síndrome del campamento.

    "Los años de la universidad son los mejores". Hemos vivido 3 años juntas. El primer año recuerda, cuando llegaste te sentiste sola, la primera despedida de aquel chico que te importaba cómo lloraste, recuerda el bunker en el que nos refugiábamos  recuerda los abrazos que me dabas cuando yo lo pasé mal. Ese año eche de menos mi casa muchas veces, a mis amigos cada vez que oía sus canciones en algún bar, viví el desengaño amoroso más público que he vivido en mi vida, lloré; reí, conocí a personas que hoy soy importantes para mi, viví experiencias como nunca antes, evolucioné y me hice mucho más fuerte, pisando cada bache del camino. 
    El segundo año, fue el año de mi desate total, me volví loca, ahí si que ya vivimos experiencias de lo más surrealistas, que no vamos a olvidar, también reímos y mira como lloré cuando me dijeron que tenía mononucleosis y era la primera vez que estaba muy enferma fuera de casa. 
    El tercero me volví loca, fue una mierda, y aún así me faltan dedos para recordar momentos increíbles. Este año, no estoy ahí, este año está siendo complicado de narices. ¿Y sabes qué? Sé que si han desaparecido cosas no tenía sentido conservarlas, y esas personas no eran para mí, ni yo para ellas. Me he quedado con lo mejor de allí y dejo atrás lo malo. Son años, con sus cosas mejores y peores, pero no los cambio, aunque sé que los habrá mejores, los mejores, cuando después de trece sapos encuentre mi hombre, cuando pueda dedicarme a lo que quiero porque me lo he ganado, cuando esté en la ciudad que yo quiera porque para eso ya estoy totalmente recuperada y soy libre para elegir, y no un trastorno por mí.

    No sé si te acuerdas, eso lo habla al principio en la tumba de Pollo, cuando llega y solo se fija en los malos recuerdos del pasado, ha huido de su vida y ahora no tiene vida, pero después ¿qué importa eso? ¿Te acuerdas del final de la película? Hache sonríe al recordar a su mejor amigo, aunque falleciera, por todo lo que vivieron juntos, recupera a las personas que han estado cerca, ha olvidado a la chica a la que quiso, pero le hizo daño porque ya no es la misma y se vuelve a enamorar tanto o más de quien ahora es para él. 

Y llora, en todas las películas llora, pero es que te voy a contar un secreto. Jamás las cosas se congelan en el tiempo, por eso yo no vuelvo al mismo campamento nunca, ni al mismo sitio de vacaciones, ni quise estar dos años en la residencia. Borraría, esas risas por tonterías, esas amistades, esos amores fugaces, y mancharía mi recuerdo, que es único. Mejor otros sitios, otras historias, con las personas que se merecen estar en el álbum cuatro y seguro que más años seguidos. Lo otro, historia, la mente es selectiva y se quedará con lo mejor. Lo que vale de verdad es eso que no necesitamos congelar, porque está aquí, evolucionando a nuestro lado.
No quiero volver a ver "Tengo ganas de ti" contigo, porque la vimos cuando yo me iba, cuando estaba muy mal, como dos quinceañeras llorando y aunque era una situación triste, creo que es el momento que más cerca me he sentido de ti, no quiero verla ahora, porque ni una mota de polvo está en el mismo lugar y no seria lo mismo. 

 El pasado está para aprender, para recordarlo y sonreír, pero ya tendrás tiempo para pensar en el pasado el día de tu muerte, que no habrá futuro ni presente. Ahora no. En 2 semanas estoy ahí, dándote un abrazo distinto a cualquiera de los mil que te haya dado antes, porque no colocaré la mano igual, iré vestida distinto no será en el mismo sitio exactamente, ni en las mismas circunstancias. Pero queriéndote tanto como te quería la última vez que te di un abrazo. Recuerda siempre que segundas partes nunca fueran buenas, hay que hacer una copia original de cada día, y hacer como Hache, pintar otro campamento en el que vivir la vida.

Y parecía una tontería la película ¿eh?


Te devuelvo la pelota de Nochevieja, que me hiciste llorar, esta vez juro no llevar un regalo que te fastidie el maquillaje que la gran artista de la casa te había puesto.