viernes, agosto 24
Bebo cerveza tostada para acordarme de su pelo...
No esperaba tenerte esta noche conmigo, quizá por eso me he ido a otra calle, no esperaba tu calor, y menos en unos días, y menos a estas horas. Sabía que además de ti, hay muchas bocas que escupen noticias, pensaba buscar otro modo de llegar a la que quiero. Pero no me enfado contigo, eres el simple mensajero, y sabes que no puedo pasar horas sin ti... al final aún contigo no me ha llegado lo esperado, me han llegado noticias, de las dos puntas del cuadrado que sin querer he formado y que más descartadas tenía. Quizá las otras me llamen más, porque nunca sé cuando aparecerán, o que dirán, aunque crea que algún día lo harán ¿está ahí la gracia? o quizá simplemente esté en una vana descripción que hace siglos hice y que sin duda me lleva por la calle de la amargura, o puede que solamente por la avenida de las dudas. Aún estoy por descubrirlo, y no se lo voy a pedir a nadie, a ti el último, y menos a ellos, a quienes busco cuando el desierto que eres no tiene el oasis que quiero, y que me contestan cuando les viene bien, simplemente voy a dejar que las cosas pasen, en los dos sentidos de la palabra, pasen de acción o pasen de largo, son directamente imprevisibles, como yo, como tú, como mis vicio. Al fin y al cabo es a lo único que estoy enganchada.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)