Necesito a alguien que me diga "aprenderé a nadar, Ana", porque ya llega el agua a los tobillos y tengo miedo de ahogarme sola.
La vida secreta de las palabras
+Porque si decidiéramos irnos a algún lugar juntos me da miedo que un día… hoy no quizás… quizás… quizás mañana tampoco… pero un día de repente puede que empiece a llorar y llorar y llore tanto que nada ni nadie pueda pararme y que las lágrimas llenen la habitación y que me falte el aire y que te arrastre conmigo y que nos ahoguemos los dos.
-Aprenderé a nadar, Hanna.
