Dulce introducción al CAOS
Han pasado algunos meses, no vamos a decir que... relajados. Me conozco muy bien, he evolucionado mucho, he hecho catarsis con la gran mayoría de cosas que me han afectado, algunas que desconocía y otras las he tenido que aceptar, sé qué me hace estar en este momento, ahora, aquí. Y eso es, genial. Mirando en tu interior y hablando de espinas que quizá estaban demasiado clavadas te sientes más libre. Y así, es como te reconcilias tu pasado, admites que fue eso y que no hay cambios, ya no pides más explicaciones, ya las tienes, ya no pides que se arrepienta más gente, cada uno lleva su peso y ya no necesitas pedir más disculpas, porque todo lo que se vio afectado por tu estado ha te ha pedido que lo dejes atrás. Y ahora es cuando debes admitir, que sigues sin ser perfecta, que vas a fallar, tropezar y hacerlo mal muchas veces, pero que esa búsqueda te hace ser la mayor imperfección del mundo, porque una olla a presión que explota quema todo lo que hay a su alrededor. Por eso creo que con el pasado, no hay más que pedir, ni más que decir. Ya es definitivamente pasado y por muy estúpido que resulte, aunque hoy esté triste, he conseguido la paz dentro de mi enorme caos. Y ahora toca ocuparse del caos del presente, que tiene personas y momentos que vienen del pasado, pero con los que ya no hay que rendir más cuentas, ni las quiero pedir. Y eso me hace estar tranquila dentro de la más absoluta intranquilidad. Nadie lo entiende. Es comprensible. Esta cabeza trabaja a un ritmo distinto, pero ahora presente con futuro, de apellido incierto y Ana, de apellidos controladora profesional tienen que hacerse amigos y aprender a llevarse bien.
Y una vez, que por las circunstancias que se hayan dado esta semana, has conseguido llegar a ese punto, es el momento en el que puedo decir, porque una vez lo dije equivocada, que hoy es el día en el que empieza el resto de mi vida. No esperes que todos sean grandes días, admite que los habrá de todos los colores, pero muchas veces en una mano tienes la paleta y en otra el pincel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario